Avanza el juicio por la “masacre de avenida Paraguay” en Salta: el dolor de las familias y el reclamo de justicia
En una nueva jornada cargada de emoción y tensión, el equipo de Tele Noticias Maita estuvo presente en Ciudad Judicial, donde dialogó con Rafaela Acosta, tía de Florencia, una de las víctimas fatales de la conocida “masacre de avenida Paraguay”. Su testimonio refleja el profundo dolor que atraviesan las familias desde hace más de dos años.
“Es muy doloroso presenciar estas audiencias por todo lo que provocó esta masacre. Cada día son más fuertes, nos causan mucho dolor y tristeza. Solo pedimos que se haga justicia”, expresó Acosta visiblemente conmovida. Además, remarcó la espera prolongada: “Hace dos años estamos esperando justicia, una justicia ejemplar. Yo sí creo que se va a hacer”.
Las audiencias, que forman parte del juicio iniciado el 13 de abril de 2026, continúan sumando pruebas y testimonios clave en un proceso que mantiene en vilo a toda la comunidad salteña.
HISTORIA DE LA “masacre de avenida Paraguay”
El caso se remonta a la madrugada del 17 de marzo de 2024, cuando un violento siniestro vial conmocionó a Salta. Un vehículo que circulaba de sur a norte por la avenida Paraguay embistió a dos grupos de peatones, dejando un saldo trágico de cinco jóvenes fallecidos y varios heridos.
El conductor, Luciano Nahuel López, manejaba a más de 100 km/h, bajo los efectos del alcohol y sustancias, según las pericias. Actualmente enfrenta cargos por homicidio simple con dolo eventual y lesiones, en un juicio que busca determinar su responsabilidad penal.
VICTIMAS
Las víctimas fatales fueron:
Ruth Tabarcache
Sergio Veizaga
Florencia Acosta
Karen Marín
Nahuel Brian Digan
En su memoria, familiares y allegados pintaron estrellas amarillas en el lugar del hecho, como símbolo de lucha y pedido de justicia.
CLAVES DEL JUICIO
El proceso judicial incluye:
Imágenes de cámaras de seguridad
Pericias accidentológicas
Informes sobre el nivel de alcohol en sangre del conductor
La fiscalía busca demostrar que hubo desprecio por la vida, sosteniendo la figura de dolo eventual, lo que podría derivar en una condena más severa.
RECLAMO SOCIAL: “No fue un accidente”
Familiares de las víctimas y organizaciones sociales insisten en que el hecho no debe ser considerado un accidente, sino una masacre. Exigen la pena máxima para el acusado y un precedente judicial que marque un antes y un después en casos de siniestros viales con conductores imprudentes.
Mientras el juicio avanza, el dolor sigue presente, pero también la esperanza. Como expresó Rafaela Acosta: “Somos de los que creemos que sí se va a hacer justicia”.
El desenlace de este caso podría convertirse en un punto clave para la justicia en Argentina y en la lucha contra la impunidad en hechos de tránsito.



